Adopté un perro y fue la mejor decisión que pude haber tomado

Siempre me han gustado mucho los perros y llegué a tener alguno cuando vivía con mis papás. Ahora llevo más de seis años viviendo sola y la verdad es que no pensaba en tener uno. Tener un perro es una gran responsabilidad. Tengo una vida muy ajetreada, salgo mucho de viaje y no pensé tener el tiempo necesario para cuidar de un perrito. Hace algunos meses eso cambió. Me dieron muchísimas ganas de tener uno. Decidí adoptar y fue la mejor decisión que pude haber tomado… Si tú también estás pensando en adoptar un perro, aquí te cuento mi experiencia y espero que te sirva para decidir.

Ellos te eligen a ti 

En cuanto decidí que quería una compañía perruna, empecé a buscar en páginas de adopción de perritos y con conocidos; me ofrecieron dos. Uno era demasiado grande para mi casa y el otro como que simplemente, no hicimos “clic”. Esto me desmotivó un poco, así que pensé: “Bueno, tal vez no es el momento. Dejaré de buscar y si hay un perrito que tenga que ser mío, ya llegará”. Y no te miento, hice una lista de cómo sería el perrito ideal para mí y un día caminando en un parque, lo encontré. ¡Fue amor a primera vista!

Adopta, no compres

La lista que hice de mi perro ideal incluía que fuera muy tranquilo, de preferencia ya adulto para ahorrarme los desastres que hace un cachorrito. Que fuera pequeño y que fuera cariñoso, pues a mi me encanta apapacharlos. Mi perro es una mezcla de chihuahua con alguna otra raza y es el perrito ¡más tranquilo y cariñoso que he conocido! Lo encontré con una señora que se dedica a rescatar perritos. El que yo adopté llevaba ya casi 2 años puesto en adopción y nada. Es por eso que ahora es el más agradecido ¡solo quiere amor! Hay muchos perros en situación de calle, si decides adoptar y no comprar, no solo estás ayudándolo a él, si no que te llevarás casa un animalito que lo único que tiene es amor para dar.

Paciencia es la clave

Mi papá fue el primero en prevenirme de la gran responsabilidad que es adoptar un perro. No sólo es darle de comer, hay que ponerle vacunas, llevarlo al veterinario de vez en cuando, sacarlo a pasear y muchas cosas más. Yo estoy muy feliz con mi decisión, pues fue el perrito indicado para mí. La verdad es que esperar a que llegara el momento correcto, fue lo mejor decisión. Y una vez que llega, requieres de paciencia para que él se acostumbre a tu hogar, y tú a él. Créeme, vale la pena.

Puntos a considerar

Así como yo hice la lista de mi perro ideal, te recomiendo que hagas una. Debes considerar si tienes el espacio que un perro requiere en tu casa. Tal vez tienes jardín y entonces puedes tener uno más grande. O si tienes el tiempo necesario, hay algunas razas que requieren mínimo de dos horas de paseo diario o se estresan demasiado y después acaban con tu casa. Además de la comida, hay que considerar gastos como veterinario, vacunas, juguetes, cama y accesorios. Y tener tiempo de limpiar lo que hace, educarlo y sacarlo a pasear. Si ya tienes todo eso contemplado, entonces ¡adóptalo y verás que es la mejor decisión!

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