Aceptar a los demás no es trabajo fácil y no siempre lo logramos

En esta vida hay muchos tipos de personas. Cada una irrepetible. Son las diferencias y las características personales las que hacen que la vida sea interesante. El trato con personas diferentes a ti e incluso a tu círculo hacen más ricas las relaciones. Lamentablemente  es que a veces estas diferencias nos llevan a muchos desacuerdos. Porque aceptar a los demás no siempre es un trabajo fácil.

Decirlo es fácil, pero hacerlo definitivamente no

Cómo muchas personas me considero neutral. A mi lo que hagan o digan los demás suele darme igual. El problema llega cuando te encuentras con personas verdaderamente diferentes. Siendo una personas tan racional como lo soy, para mi es dificil aceptar la mentalidad de personas muy pero muy diferentes. Cómo lo son las chicas o chicos que cambian de sexo. Es probable que este sea el único grupo de personas con los que mi mente entra en mucho conflicto. La verdad es que yo tengo muchos amigos homosexuales y eso no me causa ni una pizca de conflicto. Por lo que fue una sorpresa cuando hace unas semanas tuvimos un debate acerca de las personas transexuales. Yo siempre prefiero mantenerme callada en estos temas, porque se que mi opinión puede ser algo muy fuerte para las personas que me rodean. Decir que aceptas a todo el mundo es fácil, pero una vez que tienes a alguien diferente frente a ti puede ser verdaderamente difícil.

No me considero apta para decir que los acepto, pero sí que los respeto

Creo que en este punto de mi vida aún no logro tener la inteligencia emocional para aceptar las creencias, estilos de vida o preferencias sexuales de todos a mi alrededor. Últimamente me ha causado mucho conflicto quedarme callada, pues siempre que se mete algo en mi mente es difícil sacarlo de ahí. Hasta que no tenga una opinión concreta al respecto. Así que esta es mi forma de sacarlo de mi sistema. El día de hoy no me considero apta para decir que acepto a todas las personas pero sí para respetarlos. Además aceptarlos y respetarlos no significa que tengas que compartir sus creencias. 

El que yo no lo entienda no quiere decir que sea incorrecto

Al final prefiero ver a las personas por quienes son, no por sus genitales. Creo que al final todos somos humanos, diferentes pero una gran familia. No tengo que entenderlos y ellos tampoco tienen que entenderme. Es como pedirle a una persona homosexual que entienda porque yo soy heterosexual. No voy a pedirle al mundo que trate de entenderme y por lo menos ahora sé que hay muchas cosas de las demás personas que jamás voy a entender. Somos diferentes y si eso me causa un conflicto tan grande como para compartirle al mundo que no me gusta, entonces la del problema soy yo. Porque cada cabeza es un mundo y en su mundo quizás yo sea el bicho raro.

No puedo esperar que las demás personas actúen de la misma forma que yo

Cada persona tiene una moralidad diferente y una forma de ver la vida. La realidad de cada ser humano es unilateral. Si continuamos fijándonos en las diferencias en vez de conocer a las personas que tenemos delante, perdemos de vista el presente. Además de la oportunidad de disfrutar de esta diversidad.

No quiero cambiar a los demás

Sé que eso es imposible, lo que sí puedo cambiar es mi forma de ver las cosas. Respetar la visión de los demás no quiere decir que la comparta. Pero no compartirla tampoco me tiene que robar el sueño. Al final cada quien es responsable de su experiencia en esta vida. Yo no soy quien para juzgar a nadie. Si hay algo que puedo hacer para respetar a los demás, es siempre recordar que cada ser humano tiene el derecho a ser diferente. Es el derecho que yo tengo y el que le debemos al resto de la humanidad.

 

«Para tener paz interior debes practicar la compasión y el amor, además de comprender y respetar todas las formas de vida».

-Dalai Lama-

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