A veces es mejor mantener en secreto todo eso que te hace feliz

Las redes sociales se han vuelto tan importantes en nuestra vida que es preocupante.  Todos quieren compartir lo que hacen , lo que comen, su ubicación, sus sentimientos; etc. Incluso exponemos nuestra relación ante los demás, permitiéndoles conocer  y opinar acerca de la misma. Lo peor del asunto no es que vean sus bonitas fotos juntos, sino que también pueden observar las peleas, celos e inseguridades de ambos. Es decir, Facebook se convierte en el lugar perfecto para arruinar una relación… Por eso, siempre he procurado ocultar mis relaciones en redes sociales y esta ha sido mi experiencia.

Relaciones “públicas”

Cuando iba en la preparatoria estaba sumamente enamorada de mi pareja, por ello sentía la necesidad de decirlo al mundo. En mi inmadura forma de pensar no entendía el riesgo que supone exponer tu vida a personas que realmente no conoces. Tampoco entendía del todo que una relación necesita privacidad y confianza para crecer de forma gradual y sana. Por tanto, me la pasaba subiendo fotos de nosotros, haciendo comentarios en su muro acerca de la relación y lo que hacíamos. Y no, chicas, no me conformaba con eso, también hacía pública mi indignación cada vez que peleábamos. En consecuencia, nuestra relación era todo un show del que mis contactos no se perdían ni un episodio. Por si fuera poco, yo era muy celosa y él también, por lo que terminábamos peleando por likes, comentarios, fotos, etc.

Decidí tomar una decisión para no terminar

Al final terminamos bloqueándonos de todas las redes sociales para ya no pelear. La verdad es que al inicio fue todo un drama, porque sentía que él me estaba escondiendo. También pensaba que si no quería que nadie supiera era porque tenía a alguien más. Ya sé: ¡cuánta inseguridad! Sin embargo, con el paso del tiempo ambos nos sentimos mejor. Ya no había peleas por nimiedades o tonterías. Además, cada uno tenía la libertad de escribir, fotografiar y comentar lo que quisiera. Incluso, teníamos más cosas de qué hablar, pues cada uno por su parte veía cosas interesantes y después las comentábamos.

Ocultar las relaciones de las redes sociales

En cuanto vi que la relación funcionaba mejor si cada uno tenía sus perfiles aparte, decidí jamás agregar a mi novio o a sus amigos. Entendí que cada uno tenía su privacidad y espacio que ninguno debía invadir. No obstante, sentía extraño cada vez que mis amigas publicaban fotos con sus parejas o hacía  check in. Por una parte me parecía lindo que compartieran tantas cosas. Por otra, me incomodaba esa necesidad de decirle al mundo cada cinco minutos qué estaban haciendo. Entiendo que nos guste compartir la felicidad que sentimos con las personas que nos aprecian. No obstante, creo que todo tiene un lugar y un espacio. Por ello prefiero vivir  nuestra relación en la intimidad que exhibirla, me parece más sano y hasta el momento me ha funcionado.

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