7 duras verdades que aprendí siendo tía

Ser tía es lo mejor que me ha podido pasar hasta la fecha. Disfruto de la compañía de mis sobrinas… unas horas y después sus papás se las llevan a casa. Creo que ha de ser muy satisfactorio ser mamá, sin embargo este no es un tema que me traiga con mucho pendiente el día de hoy.De hecho hace unos años tenía una opinión completamente diferente sobre la maternidad. Así que agradezco haber sido tía antes que madre porque aprendí que:

1.- Cuando tienes un niño en casa tu comida ya no es tuya

Olvídate de esconder gomitas, tener galletas o el pedazo de sándwich en el refrigerador. Toda golosina o cosa apetitosa será succionada por el infante en cuestión. Al principio me parecía de lo más mono cederle mis gomitas a los ojitos de mis sobrinas. Después imaginé que sería de mí cuando fuese mamá. En ese momento me alegré de que todos mis gustitos estuvieran a salvo en las gavetas de mi cocina.

2.- Es una excelente idea esperar a ser mamá

Lo siento mamás jovenes, esta es una simple opinion y espero que nadie se lo tome personal. Hablando desde mi experiencia sé que toda madre ama a sus hijos y es capaz de matar por ellos. Pero cuando eres una mujer que aún no has cumplido varios de tus sueños: como viajar, tener una carrera, éxito profesional etc… Ser madre puede ser frustrante. Lo he visto muy de cerca. Es cómo saltarte un paso importante de tu identidad que pronto llega a pedirte factura. Claro que puedes cumplir con todos tus propósitos siendo madre, pero la ecuación va a ser completamente diferente.

3.-Disfruta al máximo de tu pareja antes de tener hijos

A muchas chicas el reloj biológico parece picarles la espalda, todas quieren casarse y tener hijos a la de ya. En el proceso muchas olvidan que fueron pareja y con el pasar del tiempo su relación se va marchitando. La verdad es que aunque lo veamos en las películas de amor. No siempre matrimonio tiene que ser igual a ser padres. Creo que deberíamos dar un paso tranquilo para ser más felices y así criar niños más felices.

4.-Es preferible tener hijos con un buen papá

Se que esto no ha estado en las manos de muchas chicas, pero de ser posible. Busca a un buen papá para tus hijos si lo que buscas es ser madre. No todos los hombres son buenos padres y a menudo veo a muchos niños criando niños. Se que no es de mi incumbencia, pero es por esta razón que muchos chiquitos crecen con cientos de inseguridades. A veces cuando veo a los papás de los niños puedo notar en sus actitudes y expresiones que aún no estaban listos para ser padres.

5.-Ser madre es una crítica constante

Al parecer cuando tienes un bebé ya no eres juanita… eres la mamá de mengano o zutana. Este solo es un cálido ejemplo de como una mujer pierde la identidad en algo tan simple como la escuela. Cientos de mamás exhaustas dejan de cuidarse, de hacer ejercicio, de arreglarse pero lo más impactante es que dejan sus sueños completamente de lado. Es muy frustrante ver como las mamás se critican la una a la otra sin pensarlo. La que trabaja y sigue sus sueños es una bruja, mientras que la mamá a tiempo completo es conformista y de ahí hay una gran configuración de críticas para todas las demás. Ser mujer ya es dificil, pero si a eso le sumas la crítica tienes el veneno perfecto para matar la identidad de una mujer.

6.- Ser el ejemplo de un pequeño es una gran responsabilidad

Ser tía me ha dejado en claro que ser madre es una gran responsabilidad. No solo eres el ejemplo para un pequeño eres su SUSTENTO. En todo aspecto: emocional, físico, mental, espiritual y claro económico también. Ser tía me ha abierto los ojos, pues tener un hijo no es barato y tampoco es la respuesta a tu soledad, a los males de tu matrimonio y por supuesto que no son la excusa para que dejes de trabajar.

7.-No hay que tener hijos solo por cumplir con la fantasía de tener una familia

Cómo tía y también como maestra de danza me ha tocado ver a un montón de chiquitos con mamá ausente. La chica que está en el celular sin ver como su hija ya ha logrado hacer el split. O el chiquito que busca con la mirada a mamá mientras toca la guitarra, mientras mamá esta jugando cualquier cosa en su celular. O al revés mamás muy atentas a sus hijos pero deprimidas hasta el hueso. Mujeres que intentan darlo todo al extremo de ya no ser ellas mismas. Hay que tener cuidado con el motivo por el cual queremos ser madres, porque se nos olvida que esa personita absorbe todo de nosotros, felicidad pero también todos nuestros problemas.

Quizás seguiré siendo tía un buen rato, pero estoy segura de algo. Haber sido tía antes que mamá me abrió un mundo completamente distinto a la maternidad.

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