7 cosas que pasan cuando vives solo con mujeres

Hace unos días me puse a analizar y me di cuenta de que siempre he vivido solo con mujeres. Cuando era pequeña vivía con mis papás y mis hermanas, pero aproximadamente a los 12 años mis padres se separaron y en casa solo quedamos mujeres. Hace poco decidí mudarme a un departamento de roomies cerca de mi empleo, para mayor comodidad, y cuando llegué supe que también todas eran chicas. Si has vivido algo similar seguramente te identificarás con las siguientes situaciones.

1. Hay cabellos en todos lados

Así es, hay que hablar de esto. Yo no lo había visto como algo realmente serio hasta que llegué a vivir con mis roomies y vi la lista de reglas del departamento. Una de ellas era: “No dejar cabellos en la regadera o el lavabo”. Entonces pensé que era algo exagerado porque yo no suelo hacerlo, pero después descubrí que era una medida necesaria. Pocas veces alguna de mis compañeras de casa deja cabello en el baño, pero basta con los que puedes encontrar en las demás áreas comunes. Las semanas en las que me toca encargarme de la limpieza, la tarea más complicada es la de deshacerme de cada cabello. Por supuesto no importa, porque a las pocas horas es posible encontrar más.

2. Hay pasadores en toda la casa… y cuando necesitas uno no los encuentras

¿Alguien más ha pensado en el misterio de los pasadores u orquillas? De verdad es algo parecido a marcar territorio. Hay días en los que ves estos objetos por doquier: en la ducha, el lavabo, el piso de la sala y la cocina. Después, llega la mañana en que usar solo uno se convierte en algo de vida o muerte y por más que buscas en todos lados parece como si hubieran desaparecido de la faz de la Tierra. Algo similar pasa con las ligas para el cabello. Crees que estás preparada para cualquier contingencia, pero cuando en verdad las necesitas no encuentras una sola.

3. La ropa y zapatos son propiedad común

Esto es algo que con mis roomies comenzó a suceder cuando hubo más confianza, pero con mis hermanas y mi mamá es algo cotidiano. Podría parecer que las tallas son un impedimento, pero si también vives solo con mujeres sabes que no es así. Con mis hermanas sucede algo curioso a la hora de ir de compras. Cuando alguna llega a presumir sus nuevas adquisiciones, las demás ya están pensando con qué lo podrán combinar. Al final todas estrenan y pueden variar su atuendo.

4. Hay mil productos en el baño y tocador

En un lugar habitado solo por mujeres hay mil y un cosas en las áreas de arreglo personal. Algunas ni siquiera te imaginas para qué sirven, y si revisas el tocador de una amiga siempre hallarás nuevos y casi milagrosos descubrimientos. Champús, acondicionadores, fijadores, jabones, mascarillas, cremas, tónicos, vitaminas, aceites, fragancias, tratamientos caseros y hasta medicamentos son algunos ejemplos. Sin duda, siempre encontrarás algún producto misterioso que jamás ha sido usado.

5. Todas andan sin sostén

El momento de llegar a casa después de un largo día de actividades y quitarse el sostén es mágico. Cuando vives solo con mujeres, pocas veces están usando sostén y la vida es maravillosa. Claro, eso significa que los encontrarás en cualquier lugar: tirados a medio pasillo, atravesados en la cortina de baño, colgados en el perchero o en una silla. Y sí, siempre escucharás que alguien pregunta: ¡¿Alguien vio dónde dejé mi sostén?!

6. Prepararse para salir de fiesta es un verdadero reto

Si de por sí las mujeres demoramos horas preparándonos para una fiesta, cuando dos o más chicas viven en la misma casa esto se convierte en algo épico. Para empezar, pelean por quién será la primera en ducharse, luego porque se tarda en salir por estar ocupada en su rutina de belleza COMPLETA. Después, ambas quieren usar la secadora y alaciadora o rizadora de cabello al mismo tiempo. Finalmente, se tardan lo doble porque una tiene que maquillar y peinar a la otra. ¿El resultado? Casi siempre salen tarde de casa.

7. Nunca te quedarás sin productos higiénicos

Si no te dio tiempo de ir al súper a comprar los insumos de higiene y belleza necesarios para la semana, siempre habrá alguien dispuesta a salvarte. Desde toallas sanitarias y tampones hasta desmaquillante, maquillaje, crema y  pañuelos desechables.

El mundo de las chicas es muy complicado, pero tan divertido que lo amamos.

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