5 pasos para renunciar a cualquier cosa con gracia

En alguna época de mi vida llegué a ofrecerme cómo voluntaria en la escuela para enseñar a los más chiquitos después de clases. Soy hija de una madre autosuficiente, además, cumplía con mis tareas del hogar, de la escuela, asistía a clases de música, de voleibol, gimnasio y ayudaba a estos pequeños en lo que podía. Para renunciar a algo sin duda debía tener una buena explicación o en mi casa la mirada inquisitiva de mis padres me convertiría en una mujer sin palabra.

Renunciar para mí es un “ish”

Me considero una persona muy caritativa, para con los demás. Sin embargo, el empeño que lee imprimo a ayudar a los demás está en proporción inversa a pensar en mí misma. Renunciar siempre ha sido un “ish” para mí. Soy una mujer super terca así que suelo completar lo que empiezo. Sin embargo, en ocasiones reconozco que tardo mucho tiempo en deshacerme de cosas, situaciones o personas que no me hacen ningún bien. Renunciar para mí nunca ha sido fácil. De hecho, no es algo fácil para nadie. Por eso pensé en estos 5 pasos que te ayudarán a renunciar a lo que sea con la debida gracia y autorespeto.

Aguas, ser una mujer fuerte e independiente también es reconocer tus propios límites. Implica actuar en el momento correcto cuando una actividad, relación, trabajo o cualquier otra cosa te hace daño o no está brindándote la satisfacción que debería.

1.- No te sientas una perdedora

Renunciar es visto como una debilidad, evita sentirte cómo una perdedora. Es mejor que lo veas del otro lado de la moneda. Piensa que en vez de renunciar estás a punto de reinvertir toda tu energía en una nueva situación, cosa o trabajo que te brindará mejores frutos. Renunciar no es de cobardes, recuerda que nada nuevo florece estando tranquilo. Para crecer también debemos avanzar.

2.- Acepta la miseria

Tardamos mucho tiempo en decidir cuándo cambiar el rumbo, a tal grado que se vuelve ridículo. Si tu trabajo o relación no te hace feliz o no te está dando nada, es muy importante que aceptes que te sientes miserable. Aceptar tus sentimientos te dará una nueva perspectiva y podrás sentirte capaz de dejar lo que ya no te hace bien. Deja fluir las cosas, cuando algo ya no te sirve es momento de dejarlo ir.

3.- ¿Para quién estás haciendo esto?

Complacer a las personas a tu alrededor resulta una tarea agotadora. ¿Para quién trabajas? ¿Para quién vives? Sabes las decisiones que tomes el día de hoy influirán en tu vida futura. El día de hoy es tu futuro, abre los ojos y deja de cubrir las apariencias. Vive para ti, trabaja por ti. Deja que las personas a tu alrededor te amen por quién eres y siempre busca en lo que haces tu felicidad.

4.- Ve hacia el futuro

Mientras más buscas esa cosa que convertirá tu vida en algo extraordinario, el reloj corre sin parar. Pensar en el futuro es dejar el agua corriendo, los días se irán sin que lo notes. No obstante, hay una fórmula super sencilla para lograr tus objetivos. Escribe todo lo que quieres hacer con lujo de detalle, las metas se irán haciendo más factibles mientras más las aterrices. ¡Visualiza!, por ejemplo: si estás en una mala relación, comienza a moverte. Escribe cómo sería tu chico ideal, sabemos que no puedes pedir un hombre por menú; sin embargo, entre más claras tengas las cosas será mucho más sencillo que te lleguen.

5.- Ensaya tu renuncia

Pensar en la reacción de tu jefe durante tu renuncia puede ser super atemorizante. Sin embargo, debes mantener la cordura, ensaya varias veces lo que vas a decirle. Cuando un empleado ya no es feliz en el trabajo suele tener problemas al ejecutarlo. Probablemente tu jefe ya tiene en mente lo que le vas a decir. Así que hazlo sin temor. Así como las personas involucradas en una mala relación  saben que su tiempo esta acabando, en las empresas los jefes suelen darse cuenta de estas cosas. No tengas miedo, no te puede pasar nada.

Renunciar no es para las cobardes, de hecho muchas veces solo es el inicio de un nuevo futuro.

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