5 cosas que puedes hacer como mamá si tienes un hijo infeliz

No hay mamá que quiera un hijo infeliz. Aunque por lo general los vemos felices, no pueden serlo todo el tiempo. Hay varios factores que lo afectan en su vida a pesar de su corta edad. Por ejemplo, el ambiente escolar, sus compañeros de la escuela, sus amigos y sus padres. Piénsalo: ¿tú estás feliz todo el tiempo? Es normal sentirse en una montaña rusa de emociones a veces. Si más allá de ser feliz, lo que quieres es que tu hijo esté tranquilo y contento consigo mismo, busca la forma de enseñarle. Estas son las cosas que puedes hacer como mamá si tienes un hijo infeliz. Toma nota y ponlas a prueba.

Recuerda, no intentes comprar su felicidad

Lo que más quiere tu hijo en este mundo eres tú. No intentes comprar su felicidad con juguetes, películas o dulces porque será un esfuerzo en vano. Tienes que pasar más tiempo con tu hijo para que cambie su estado de ánimo y sea más feliz. Juega y convive con él, escúchalo y olvida al resto del mundo por un rato. Esto le enseñará la importancia de una relación.

Ayuda a tu hijo a hacer amistades

Todos necesitamos un amigo y tu hijo necesita un poco de tu ayuda para hacer nuevas amistades. Sin embargo, en algunos niños puede ser más difícil dependiendo de su personalidad. Enséñale a tu hijo que conocer a una persona pasa por diferentes fases hasta que se convierta en una verdadera amistad.

Disfruta de ser mamá

Los niños resienten cuando tienes días malos y odias ser mamá. Entiendo que a veces te sientes agotada y te gustaría tener un tiempo a solas contigo como antes. No tiene nada de malo sentirlo, tan solo no lo expreses frente de tu hijo porque lo harás sentir más infeliz. Ve el lado bueno de ser mamá y disfrútalo. Dile a tu pequeño cuánto lo amas, lo aprecias y, sobre todo, escúchalo. Los niños necesitan atención.

Aprende de tu hijo

Aunque no lo creas, puedes aprender mucho de los niños. Escucha a tu hijo con atención y te darás cuenta de todo el conocimiento e imaginación que tiene.

Dale entender a tu hijo que la felicidad es una opción

Por ejemplo, cuando te levantas en la mañana tú decides cómo quieres sentirte el resto del día. A veces solo quieres sentarte en el sofá y llorar, otras veces decides salir a divertirte. ¿Me explico? Los niños, además de entender con palabras, lo hacen con acciones. Para ellos no tiene sentido que tú le digas que deben ser felices cuando tú pones otro ejemplo. Tus palabras deben ser coherentes a tus acciones.

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