16 cosas que al menos una vez en la vida debes hacer con tu mamá

Es un hecho que casi todos como hijos, veremos a mamá cada día de nuestras vidas al menos por 18 años. Debido a eso, dejamos de disfrutar cada momento (por muy pequeño que sea). Creemos que al vivir bajo el mismo techo, siempre la tendremos a nuestro lado. Sin embargo, una vez que dejamos el nido o que mamá se ha ido a otra dimensión, es cuando empezamos a valorarla realmente. Créeme, al menos una vez en la vida debes hacer ciertas cosas con ella. Así parezca lo más simple, ¡hazlo!, antes de que sea muy tarde.

Dejé el nido y confirmé que el amor por mamá se demuestra con lo más sencillo

Como dije, cuando estamos con mamá en el mismo espacio, dejamos pasar muchas cosas o momentos. No le agradecemos por la deliciosa comida que hace. La ignoramos si ella nos quiere dar un beso o un abrazo. Pensamos que habrá más tiempo para hacerlo. La cuestión es que no es así, hay que vivir en el hoy. Si no lo haces, podrías arrepentirte toda la vida.

Abrazarla cada vez que la veas

Desde que me cambié de casa, dejé de ver a mi madre tan seguido. Por eso, aprendí que cada vez que la vea, tengo que abrazarla. Al principio, mi madre me miraba un tanto extrañada por ello. Tal vez luego de un tiempo comprendió por qué lo hacía y me confesó que aunque me ve feliz, me extraña. Te digo algo: yo también la extraño, pero era algo que necesitábamos hacer por el bienestar de las dos.

Decirle cuánto la amas

No creo que lo hagas al menos una vez, pero siempre que puedas, recuérdale cuánto la amas. Incluso si has tenido una discusión con ella, debes hacérselo saber. Podría ser la última vez que la ves y te sentirás mal de haber quedado en malos términos.

Ir a un concierto, sólo las dos

No importa si se trata de alguna música que te guste a ti o a tu mamá, pero lo importante es ir solas. En ocasiones he ido con mi madre a conciertos de ella, con sus amigas. La experiencia es padre, al igual que cuando vamos a ver a algún grupo que me gusta a mí. Sin embargo, la experiencia de estar solas, nosotras dos, también es muy significativa.

También al teatro

Al menos una vez en sus vidas, deben disfrutar una experiencia en el teatro. Créeme, será muy gratificante y qué mejor que ir a una obra divertida. Las carcajadas inundaron por completo nuestros cuerpos y es algo que seguimos recordando con mucho amor.

Salir a caminar al parque

Al menos una vez, nos hemos dado el tiempo para salir ella y yo. Una caminata madre e hija nos ayuda a conectarnos de un modo especial entre ella y yo. Ya sea ir al parque, a un bosque o aunque estemos en la calle.

Ir a ver una peli al cine

Lo mismo que con los conciertos, de vez en cuando salimos al cine. En ocasiones ella decide qué película veremos, en otras yo. Ahora puedo sentirme con la confianza de ser yo quien pague todos los gastos en el cine. Antes era ella quien pagaba los boletos, las palomitas y todo lo que quisiéramos comer. Ahora solo le pido que se deje consentir y disfrutar de la compañía.

Comer un delicioso helado

Como dije, el amor a mamá se puede demostrar con detalles pequeños. Incluso con lo que vemos simple, funciona perfecto. Por ejemplo, salir a comer helado nos hace pasar una tarde amena. Disfrutamos la compañía, un delicioso helado y son momentos que guardamos en nuestros corazones.

Llamarla y recordarle cuánto le quieres

Viviendo sola aprendí a valorar todo lo que mi madre ha hecho por mí. Desvelarse conmigo ayudándome o acompañándome mientras hacía la tarea. Debo reconocer que hay momentos en los que sólo le llamo para decirle cuánto la amo. No necesito ningún pretexto o excusa para hacerlo. Sólo recordarle algo que sé que se quedará en su corazón y en el mío.

Regalarle ropa

Ahora que puedo solventar mis gastos, no me pesa compartir con ella o mi papá. Por varios años ellos fueron quienes se hicieron cargo de mí. Si puedo darles algo a manera de agradecimiento, sin duda lo haré. Ya sea que la lleve de compras o a veces llego y le llevo algo ya.

Evita darle trastes en su cumpleaños o el Día de las Madres

Me queda claro que los trastes o los electrodomésticos no son el regalo óptimo para ninguna mujer. Sin importar si es madre o no, ninguna de nosotras debemos recibir este tipo de regalos. Si de verdad quieres festejar a mamá, dale flores, llévala a cenar o de viaje. Los electrodomésticos no son un objeto que sólo sea para uso exclusivo de las madres.

Siempre que puedas dale flores

He aprendido que para los padres no debe escatimarse ningún precio. A veces, nos parece caro un artículo, pero lo compramos porque nos gusta. Lo mismo debe pasar con nuestros padres. Si amas tanto a mamá, no pierdas ninguna oportunidad para darle flores. Ya sea una, ya sean dos, un ramo. Lo importante es que le demuestres cuánto le amas.

Un tatuaje especial

Si mamá es igual de atrevida que tú, propongan hacerse un tatuaje juntas. En mi caso, mi madre no se anima a plasmar algo sobre su piel. Sin embargo, no es pretexto para que deje de quererla.

Carta de amor

Desde que aprendí a escribir, comencé a hacerle cartas a mamá. Lo más grandioso es que hasta el día de hoy las guarda con mucho amor. Cuando le da un momento de nostalgia las saca de su lugar secreto y las vuelve a leer.

Cantarle

Mamá me cantaba de pequeña y eso me hacía feliz. Aprendí que de vez en cuando, también puedo cantarle yo a ella. Es muy lindo, ¡créeme!

Bailar con ella

Una de las mejores cosas que he hecho con mi mamá es bailar. Nos divertimos tanto, que tratamos de hacerlo con frecuencia. ¿Lo has hecho al menos una vez con tu madre?

Agradecerle

Al menos una vez, deberías agradecerle por todo lo que ha hecho por ti. Desde prepararte deliciosa comida, leerte un cuento, cantarte una canción. Incluso cuando se desveló por atenderte estando enferma. Mamá siempre ha estado y siempre estará.

¡Feliz día, mamita!

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