13 pequeñas cosas que hacen los matrimonios para ser felices

Muchas películas definen el matrimonio como una etapa feliz, mientras que en la vida real lo definen como una pesadilla. En serio, los matrimonios felices sí existen, siempre que ambas personas se mentalicen para ello. Es lo opuesto a casarse y dejar que uno de los dos tome el mando del matrimonio, como ocurre en muchos casos. Al hacer estas pequeñas cosas tendrás la clave del éxito para que tu pareja y tú sean muy felices, incluso ya casados.

Son comprensivos

Uno de los secretos para que los matrimonios sean felices es que se comprenden uno al otro. Habrá situaciones que serán muy difíciles para él y esperará que tú lo comprendas en vez de que lo reproches. Tú también esperas lo mismo de él, ¿no es así? Esa capacidad de que puedan ponerse en sus zapatos por un momento y ver que las cosas pintan o no tan bien, es básica.

No se reprochan

Es un error que muchos cometemos tanto en una buena amistad como en un matrimonio. Para ser felices deben cumplir con pequeñas cosas; no hacerse reproches mutuos, es una de ellas. Se siente muy bien cuando la otra persona se siente culpable (aunque no tenga la culpa) pero eso no es nada sano. ¿Te das cuenta de qué tan enfermos estamos los seres humanos? En vez de reprocharse mejor busquen la mejor solución, recuerda que errores siempre habrá.

Son amables

¿Te has dado cuenta de que muchas veces las personas son amables solo cuando se conocen y después se tratan como basura? Un poco de amabilidad no le vendría mal a tu matrimonio. Ya sabes, decir “buenos días”, “por favor” y “gracias”, no te quita nada y añade un poco de afabilidad a la relación. Son de esas pequeñas cosas que siempre deben estar presentes en los matrimonios.

Se admiran

Los matrimonios felices jamás dejan de apreciarse, y no me refiero a que tengas que ver a tu pareja como una especie de trofeo. Más bien, aprecias las cualidades de tu pareja, todo lo que ha hecho por ti y de lo que es capaz.

Hacen sacrificios

Un matrimonio sin sacrificios simplemente no es un matrimonio. Existirán todo tipo de sacrificios, desde cosas muy pequeñas como ir al restaurante favorito de tu esposo aunque tú no tengas tantas ganas, ¿me explico? También habrá sacrificios de índole económica entre otras cosas, solo para que ambos puedan ser felices y sostener este matrimonio como un equipo.

Son amigos

¿Quién dice que no puede haber amor y amistad al mismo tiempo? ¡Claro que se puede! Tu pareja es tu mejor amigo y te apoya en las buenas y en las malas. También estará en desacuerdo en algunas cosas o será tu mejor hombro para llorar.

Se apoyan mutuamente

Los matrimonios felices se dan apoyo mutuo. Ambos se respaldan en las decisiones al igual que en los sueños y metas de cada uno. Así es como debe ser una relación sana.

Se respetan

El respeto no solo existe para los desconocidos, también para las parejas y amigos. Ambos se deben respetar así mismos y a la decisiones de cada quien sin ser groseros, sin insultos y sin forzarse a hacer algo que uno no quiere hacer. Pequeñas cosas que estrecharán el lazo que los une.

Valentía

Necesitas armarte de valor para afrontar tus mayores miedos y problemas que se van a presentar en el matrimonio. Muchas veces las parejas discuten porque no tuvieron el valor de decirle a su pareja que habían perdido su trabajo, que el banco negó una solicitud o cualquier otro contratiempo. Se supone que estás con la persona que te apoyará y con la que confías más, así que sé valiente para afrontar los obstáculos.

Están dispuestos a perdonar

Ya no estás en la etapa de hacer un berrinche, desaparecer durante unos días y obligar a tu pareja a que te pida perdón o irte. Eso es de una relación muy de secundaria o de preparatoria, eres una mujer madura ahora. Al igual que tu esposo, ambos deben aprender que el perdón existe y a reconocer que fueron culpables.

Tienen muchas ganas

De seguir adelante, de crecer como personas, de continuar luchando por sus sueños y formar una familia. Las ganas en un matrimonio existen y de verás que sí.

Son indulgentes

No estoy diciendo que debes tolerar faltas de respeto por parte de tu pareja o que te dejes pisotear. Te pondré un ejemplo sencillo, todos los seres humanos tenemos malas costumbres o manías ¿verdad? Sé tolerante con ellas. Si viste que tu pareja derramó un poco de jugo en la mesa y no se dio cuenta pues no armes un escándalo. ¿Para que iniciar la misma discusión todos los días?

No piensan demasiado en las cosas

Pensar demasiado las cosas es una de las razones que destruyen las amistades o las relaciones. Las cosas pasan porque sí y no necesitas encontrar una razón del destino para que sucedan de otra manera.

Este video te puede gustar