Rutina de un mes para fortalecer el suelo pélvico

Fortalecer el suelo pélvico puede ayudar tanto a hombres como a mujeres con problemas de incontinencia o bien, para conseguir mejores orgasmos. El entrenamiento es fácil y rápido de hacer. Inténtalo, verás cómo en un mes tu piso pélvico se siente diferente.

Los beneficios de hacer estos ejercicios

 

Hay factores que debilitan el suelo pélvico es el parto, la menopausia y también la obesidad. Aunque no lo creas, que te sobren unos kilitos puede perjudicarte, ya que sometes a tu musculatura interna a mucho más peso, lo cual genera pequeñas pérdidas de orina o dificultades en la intimidad. Otra causa de debilitamiento del suelo pélvico es aguantarse por mucho tiempo para ir al baño o levantar mucho peso sin doblar las rodillas. Hacer estos ejercicios te ayudará a evitar la incontinencia y también a tener un mejor tono en tus músculos de la pelvis para disfrutar un poco más en la cama.

Primer ejercicio

Coloca un dedo en tu vagina. Apriete los músculos como si estuviera conteniendo la orina, luego déjela salir. Debes sentir que los músculos se tensan y se mueven hacia arriba y hacia abajo. Es importante que al hacer este ejercicio mantengas relajadas tus abdominales, glúteos y muslos. Es realmente sencillo de hacer y puedes practicarlo sin tu dedo después de un tiempo. De hecho, es una de las actividades que puedes realizar cuando estás atorada en el tráfico.

Contracciones controladas

Colócate encima de un tapete con las rodillas y los codos en el piso. Mantén tus pompis arriba y la espalda super derechita. Separa un poco las rodillas, en esta posición aprieta el abdomen, llevando tu ombligo hacia la espalda. Vas a sentir cómo la zona pélvica sube y se contrae. Mantén esta contracción contando hasta 10 lentamente. Repite unas 10 veces todos los días. Es super sencillo, este ejercicio lo puedes hacer antes de irte a dormir.

El puente

Túmbate sobre una pelota de espuma blanda con las rodillas flexionadas y los pies planos en el suelo. La pelota tiene que quedar aplastada debajo de tu sacro, que es donde están los huesitos de tu espalda baja. Deja tus brazos a un lado de tu cuerpo, despacio eleva la pelvis liberando la pelota. Aprieta las pompis mientras mantienes las piernas firmes y los pies planos en el suelo. Repite 10 veces.

Este video te puede gustar