Sufrí de acné en mis ventitantos y así me deshice de él

La aparición de espinillas y granos en el rostro es muy común que aparezca en la adolescencia. Sin embargo, el acné también puede aparecer en la edad adulta. A esta condición se le conoce como acné adulto y afecta a muchas mujeres. Yo sufrí de acné adulto a mis ventitantos. Pensé que cuando fuera adulta iba a dejar atrás este problema de la piel pero no fue así. Por suerte, el acné ya no es un problema y logre deshacerme de él. Te cuento cómo me olvidé de los molestos granitos en mi rostro.

En la adolescencia no sufrí tanto de acné

En mis años de adolescente, como a todos mis amigos, aparecieran granitos en mi rostro. La mayoría se presentaba en la nariz. Algunas veces eran pequeños, pero en otras ocasiones eran enormes. Había ocasiones en que me aparecían varios al mismo tiempo y yo no quería ir a ningún lado. Sin embargo, nunca fue un problema demasiado grave, estos barros desaparecían con el tiempo y a veces dejaban unas manchas que eran difíciles de quitar. Para evitar la aparición de más granos y manchas empecé a aplicarme mascarillas y a hacer todo para cuidar mi rostro.

Todo empeoró al llegar a los veinte

Cuando llegue a los veinte noté que los granos no dejaban de aparecer y que cada vez eran más grandes. La mayoría aparecía en la barbilla o mejillas, pero no le di mucha importancia. Pensé que era algo normal y que probablemente mis hormonas eran las que me jugaban mal. Aunque claro, en la universidad me percaté de que mis compañeras casi no sufrían de barros y que yo era la única a la que el acné no dejaba en paz. Ya era normal que cada semana aparecía un nuevo brote en mi rostro. Y aunque siguiera cuidando de mi rostro o de vez en cuando aplicando mascarillas, nada era suficiente.

Era momento de buscar una solución

El tiempo transcurrió y mi problema de acné no desaparecía. Ya estaba harta de vivir con este problema y las consecuencias que dejaba en mi rostro, sobre todo las manchas. Así que un día me decidí a de una vez por todas acabar con el acné y fue que hice cita con un dermatólogo. El doctor reviso mi rostro y me preguntó si tomaba anticonceptivos o tenía problemas con mis hormonas.  El doctor me diagnosticó acné adulto, se presentaba con más frecuencia en las mujeres de veintitantos años. Este padecimiento es consecuencia de algunos problemas hormonales, malos hábitos de alimentación y estrés. Los granos que aparecen son dolorosos y no suelen tener secreción.

El tratamiento que seguí para olvidarme de los barritos

Aunque no lo creas, el acné adulto aparece en gran parte por los malos hábitos de alimentación. El dermatólogo me prohibió comer algunos alimentos. Esto al principio se me hizo muy exagerado, no podía comer chocolate, grasas, picante ni comida muy condimentada. Prácticamente no podía comer nada y seguir esta recomendación me costó mucho trabajo. También me sugirió varias cremas para el rostro y algo que me recalcó es que debía lavarme el rostro todos los días por las mañanas y las noches. Yo solamente lavaba mi cara por las mañanas y con cualquier jabón. Él me recomendó un jabón especial que no irritaba mi cara.

Los cambios en mi rostro

Después de seguir las indicaciones del doctor, unas consultas más y cambios de medicinas noté que los granitos empezaron a disminuir. Me percaté de los cambios en mi rostro a los tres meses, pero tuve que seguir el tratamiento al pie de la letra. Ahora, mi tratamiento ya no es tan estricto como al principio y de vez en cuando sale uno que otro grano. Por suerte, ya no son tan grandes ni dolorosos como hace unos años. Ahora estoy combatiendo las manchas que dejó el acné, espero deshacerme de ellas muy pronto. Si tú tienes este problema acude con un especialista. Recuerda que todos tenemos una piel diferente por lo que necesitamos un tratamiento individual.

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