Solo las que tenemos el cabello largo entendemos esto…

Cuando tenemos el cabello largo nos sentimos las mujeres más poderosas del mundo. Sentimos que nada ni nadie puede detenernos para hacer todo lo que nos propongamos. Pero aun con todo ese power que sentimos, a veces pasamos momentos divertidos o extraños, que solo entendemos cuando nuestra cabellera hace la competencia a la de Rapunzel.

Dejamos pelucas por todos lados

Es importante que mientras nuestro cabello esté tan largo, lo cuidemos al doble, ya que puede debilitarse y caerse en abundancia. Cuando se nos cae la cabellera teniéndola larga queda hecha una maraña que bien podría hacer una peluca impresionante. ¿A poco no?

¡Auch! Un cepillo más que rompo

La melena larga es la peor enemiga de los peines o cepillos delgados. Sí, tener el cabello largo hace que en más de una ocasión rompamos muchos cepillos. Puede ser porque se enredan todos los cabellos en el peine o porque por tanta fuerza se quiebra por completo. ¡Auch, mucho dolor!

Espera, ya me atoré con algo

Las que tenemos el cabello largo en más de una ocasión hemos sufrido percances en los que nuestro cabello es el culpable. Me ha pasado que cuando estoy sentada en el transporte público o en los pupitres de la escuela, me recargo en el respaldo y, sin más, mi melena termina atorada y reventada. O voy por la calle caminando y, con el viento, mi cabellera vuela hacia los lugares menos pensados y, bueno, necesito que me ayuden a zafarme de ahí.

¡Diablos! Aún no cierres la puerta

Lo mismo sucede en el carro. Si me meto yo, pero mi cabellera queda afuera, ya te imaginarás qué dolor siento al cerrar la puerta. Así que 1) debo peinar por completo mi cabello para evitar esos altercados o 2) me aseguro que mi cabello esté dentro, antes de cerrar la puerta y terminar dando un grito de ultratumba.

¡Guácala! Estoy comiendo cabello

Si tienes la melena igual que yo, seguro te ha pasado que mientras comes de repente sientes algo extraño y what! Si bien te va, solo un cabello sale de tu boca, pero si no, parece un desfile monumental. A veces siento que me estoy convirtiendo en gato y en algún momento acicalo mi melena.

Por si fuera poco, también es habitual recurrir a accesorios poco comunes con tal de que toda la melena quede sujeta. Pero sin duda, ya me acostumbré a que esos accesorios duren poco y sí, termine con el cabello suelto como Mufasa.

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