Rituales de belleza para comenzar el año consintiéndonos

¿Están de acuerdo con que nuestro cuerpo es un templo? Si tu respuesta es sí, y tiene que ser así, pues tenemos que tratarlo como tal. Y no hay mejor manera que con rituales de belleza para consentir a nuestro cuerpo. Así que les propongo un trato: comencemos el año cuidándonos y no esperemos a nos empiecen a salir granos por doquier.

Adiós maquillaje

Primero lo primero, cuidemos nuestra piel con la regla de oro: desmaquillarnos. Quizá te preguntes “¿y dónde está el ritual para lucir más bella y consentir a mi cuerpo?”. A lo que te preguntaré cómo haces este proceso. Te invito a que sientas cómoda; es decir, ponte el pijama, escucha tu música favorita, toma un té y procede a desmaquillarte como Dios manda. Paso dos: tonifica la piel, ya que esto complementa la limpieza, eliminando impurezas más profundas. Igual le devuelve a la piel su pH natural y la alisa, preparándola para el paso tres: la hidratación con cremas nocturnas, las cuales deben ser de acuerdo con tu tipo de piel.

¡Benditos pepinos!

Y para seguir con la parte de la relajación, ¡pues coloca unas rodajas de pepino en tu hermoso rostro! El pepino tiene betacaroteno, que es una sustancia que funciona como antioxidante. Igual tiene flavonoides, los cuales ayudan a reducir la inflamación. ¿Cómo te quedó el ojo? Querida, ¿ahora ves la diferencia entre sólo desmaquillarte y en verdad desmaquillarte? Eso sí, recuerda que una vez a la semana tenemos que decirle adiós a las células muertas a través de la exfoliación facial y corporal.

Ya hablamos de rituales de belleza, ¿qué ocurre con el resto de nuestro cuerpo? ¡Pues hay que cuidarlo como un templo! Para mí, otro de los panes de cada día es tener una piel hidratada. Tras salir de la ducha, seca bien tu cuerpo y luego aplícale crema. Si odias la sensación “pegajosa”, pues analiza que eso es mejor que la de piel de cocodrilo.

Bien dicen que nuestra melena, es decir, nuestro cabello, es de nuestras armas infalibles. Pero si éste no está en buen estado sólo asustará a quienes se encuentran en nuestro camino. Un ritual práctico es hidratar el cabello con aceites de origen natural, como el de coco. Dale masajes a tu cuero cabelludo para estimular los aceites naturales de esta zona. Otra opción es que apliques mascarillas, como la de aguacate.

La magia del aguacate

Por si no lo sabías, este fruto contiene más de 25 nutrientes, como las vitaminas A, B, C, E y K, minerales y omega 3. En resumen, ¡es una exquisita bomba! Acondiciona el cabello y lo protege del sol y de las sustancias químicas. También evita las puntas quebradizas y da brillo. ¿Sorprendida? Yo también. Los anteriores tres rituales de belleza para lucir hermosa y consentir a tu cuerpo son para que hagas por tu cuenta y en casa, pero igual es excelente acudir con los expertos.

Manicure y pedicure

Nuestras manos y pies son de vital importancia, si no, ¡cómo nos la pasaríamos pegadas al celular o como nos levantaríamos para hacer todas nuestras actividades! Así que date un tiempo y ve a que te hagan manicure y pedicure. Fuera de broma, los pies sostienen todo nuestro peso. Así que, ¿no crees que es justo cuidarlos? Mediante el pedicure se eliminan las células muertas, cuidamos las cutículas y combatimos las callosidades y los talones agrietados.

Y si las chicas del salón de belleza nos regalan un masaje en los pies, pues de esta manera se reactiva la circulación de esa área del cuerpo. Lo último es que vayas por un masaje para que le des a tu cuerpo un respiro. Consiéntete con estos rituales de belleza, porque, como bien lo dice mi madre, cuerpo sólo tenemos uno.

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