Mi historia de amor con los labiales metálicos

Mi historia de amor con el maquillaje está más llena de errores que de aciertos. Sin embargo, eso me ha ayudado a formar mi estilo y definir mis gustos. En este sentido mis productos esenciales son el rímel y el labial. Con ambos puedo lograr un look lindo sin tanto esfuerzo. En realidad, el trabajo duro se lo dejo al labial. Por ello siempre me ha gustado experimentar y buscar colores, texturas y acabados nuevos. Mi último re-descubrimiento fueron los labiales metálicos y estoy enamorada de ellos. Creo que a ti también te encantarán, pero bueno te cuento un poco más…

Lo que siempre pensé de los labiales metálicos

En algunas reseñas de YouTube, en tiendas de cosméticos y en salones de belleza ya había visto los labiales metálicos. Sin embargo, jamás llamaron mi atención; al contrario, pensaba que eran un poco para señoras. Esto sucedía porque las tonalidades cobre y café no llamaban mi atención. Sin embargo, en los últimos años las tonalidades azules y moradas, y texturas como el glitter han tomado una posición muy marcada en la moda. Por eso, no tardaron en surgir los labiales metálicos en tonalidades moradas, azules, plata, verde y los clásicos rojos y rosa.  No te miento, en cuanto los vi, me enamoré por completo.

Los primeros colores que probé

Los colores de labial más extravagantes que había probado hasta ese momento eran el negro y gris en un acabado mate. Esos los utilicé cuando iba a la universidad. Los combinaba con un maquillaje ligero, pues el dramatismo se lo dejaba al labial. Por tanto, esta vez no me atreví a usar tonos tan oscuros, sino que comencé por un rosado oscuro que me encantó. Elegí ese tono porque era fácil de combinar con cualquier maquillaje y por su poco dramatismo. Debo decir que fue un gran acierto porque en ningún momento me sentí incómoda. Después intenté con una tonalidad roja que me gustó aún más. Ahora comenzaré a utilizar colores más fuertes, como el morado, ya te contaré qué sucede.

Cómo terminó esta historia…

Mi experiencia con estos labiales ha sido muy buena; sin embargo, no todo es color de rosa. Obviamente esta textura no tiene un acabado completamente mate. Por tanto, no puedes tocar tus labios o habrá transferencia de pigmentos. En consecuencia podrías tener la cara llena de brillitos. Sin embargo, creo que este problema se resuelve fácilmente, sólo es cuestión de probar distintas fórmulas y marcas hasta encontrar la indicada. Otro tip que puedo darte es exfoliar e hidratar tus labios antes de aplicar el labial. Recuerda que con ese acabado cualquier imperfección será muy notoria. Finalmente, si no te has convencido del todo, puedes probar un gloss con glitter en tonalidades doradas; verás que el efecto te encantará y querrás probar cosas nuevas.

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