Estas son las cosas que NO debes hacer cuando visitas al estilista

Es recomendable que pasen de seis a ocho semanas entre cada despunte de cabello. Al mes, nuestra melena crece aproximadamente 1.5 centímetros. Por lo anterior, es ideal dejar pasar este tiempo para eliminar las puntas maltratadas y mantener la forma de nuestro corte. Después de esta recomendación te diré cuáles son las cosas que no debes hacer cuando visitas al estilista.

Moverte demasiado

Hay algunas cosas peligrosas para tu salud mental y capilar y una de ellas es moverte demasiado mientras te están haciendo algún corte o tratamiento de cabello. Yo sé que a veces la relación con nuestro estilista se convierte más en una amistad. Incluso, a veces termina siendo una especie de terapeuta porque te escucha y aconseja. Claro que puedes conversar con él, pero por favor, evita balancear tu cabeza. Tu estilista tiene una forma de trabajar que requiere de precisión. Desde las divisiones en la superficie de tu cabeza hasta el ángulo de algunas elevaciones. Cualquier movimiento en falso puede resultar FA TAL.

No saber a qué vas

Tal vez este consejo te parezca absurdo, pero realmente sucede. A veces estamos seguras y convencida de que queremos un cambio de look y de que vamos a lograrlo con un nuevo corte, color o textura. Sin embargo, a veces las personas (no solo chicas) ni siquiera saben exactamente qué opción es su favorita entre tantas. No tener claridad cuando visitas al estilista puede tener consecuencias muy desagradables para ti y para el experto. Lo harás perder tiempo y para cuando por fin decidas qué harás, es probable que realice el trabajo de forma apresurada. Además, estarás presionada al elegir y estoy segura de que no te quieres arrepentir.

Aferrarte a un imposible

Ya sé que te acabo de decir que tengas claro lo que te realizarás en el cabello y más cuando se trata de algo completamente distinto a lo usual en ti. Sin embargo, tampoco hay que ser extremistas. A veces, las nuevas tendencias nos motivan a querer probar el look de moda. En otras, nuestra estrella o influencer favorita se ve tan hermosa con lo que se acaba de hacer en la melena que queremos imitarla. Todo esto es completamente válido, pero debemos estar conscientes de algunos factores, por ejemplo:

  • Nuestras necesidades. Por ejemplo, qué tanto tiempo tenemos para peinarnos por la mañana.
  • La textura de nuestro cabello. Hay cortes que le van mejor a cabellos lacios o rizados.
  • El grado de procesamiento químico. No podemos hacernos cualquier tratamiento cuando ya nos hemos sometido a muchos químicos antes.

No comunicarte con tu estilista

Cuando vas a la estética literalmente te pones en las manos del profesional que te atiende. Si bien es recomendable que tengas plena confianza en que hará bien su trabajo, es importante que le expliques perfectamente qué es lo que quieres. Desde el corte o color preciso hasta si eres sensible o alérgica a algún químico. También es válido comentarle si te dio un jalón  extremadamente doloroso para ti. La verdad es que tu estilista no tiene dones de adivinador.

Usar aretes largos

Este es un detalle que casi siempre olvidamos, pero si no quieres terminar con una oreja lastimada quítate tus aretes largos antes de comenzar. Es muy común que los estilistas no noten el largo de tus aretes y que al desenredar tu melena los jalen con el cepillo. Las chicas que usan perforaciones extra en las orejas también deben tener cuidado. Sobre todo si se trata de las que van en la parte alta o cuyas piezas sobrepasan el límite del cartílago. Evita el dolor o que una de tus joyas se maltrate.


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