Esta es la historia de la mujer que se bañaba en sangre

No existe ni existirá en este mundo personas que no anhelen el secreto de la juventud eterna. Hay algunos personajes históricos que han recurrido a remedios muy cuestionables, llamémosle “cosmética del terror”. En serio que resulta espeluznante ver hasta dónde puede llegar la obsesión por lucir joven. ¡Una locura!… cómo la mujer que se bañaba en sangre

¿Qué riesgos estás dispuesta a correr por tu belleza?

No estoy hablando de una cirugía o botox. En el pasado se tomaban medidas mucho más extremas para conservar la juventud. Finalmente, ¿quién no quiere verse joven por siempre?

A  través de los años se han conocido personajes históricos que contribuyeron a una larga lista de horrores en la búsqueda de la belleza. Tal es el caso de Elizabeth Bathory mejor conocida como la Condesa Sangrienta. Una de las asesinas seriales más desalmadas a la que se le atribuyen más de 650 muertes. Nacida en Transilvania, esta mujer dedicó parte de su vida a intentar evitar el paso del tiempo. Aconsejada por su nodriza y una bruja de nombre Dorkó, esta mujer cometió los peores asesinatos de su época.

El menjurje de la juventud

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Elizabeth usó la sangre de sus víctimas como un remedio para detener el envejecimiento. En una tina vertía la sangre de sus víctimas y después se sumergía en ella para tomar un largo baño que, creía, la mantendría joven y bella. Para esto se vio en la necesidad de matar a cuantas mujeres jóvenes se encontraba en el camino, engañándolas con la promesa de una mejor vida. Las chicas de la aldea se volvieron parte de la larga lista de víctimas para abastecerse del preciado “cosmético”.

Terrorífico ¿no? Pero el mal no vive para siempre

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Durante más de 10 años, la condesa se dedicó a su rutina de belleza de terror, y poco a poco dejó al pueblo huérfano de mujeres jóvenes. Entonces, para hacerse de la sangre para sus baños, la condesa raptó y asesinó a mujeres de noble cuna. Ante estos asesinatos, el rey Matías ya no pudo hacerse de la vista gorda y pasar por alto las sádicas prácticas de la condesa. El monarca se vio obligado a encerrar a su pariente en su propio castillo. Confinada a la soledad de una torre donde no veía el sol más que por una minúscula rendija, la condesa murió sola el 14 de agosto de 1614.

Las cosmética del terror fue utilizada por más de una mujer de la antigüedad… sin duda, eran tiempos muy oscuros. La condesa sangrienta no fue la única en pensar que la sangre rejuvenecia.

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