El frasco de la calma, la mejor técnica para calmar el llanto de los niños

Es imposible saber a qué hora un niño tendrá una rabieta. Normalmente suelen tenerlas en los momentos menos apropiados. Por otra parte, existen varias técnicas para lidiar con tales exabruptos. El frasco de la calma es una de ellas, te cuento un poco más. Desde este momento este pequeño frasco puede ser la solución a los problemas de actitud de tu pequeño. Regañarlo no va a ayudar, pero qué tal si intentas lo siguiente.

De dónde viene el frasco de la calma

Quizá alguna vez escuchaste hablar de María Montessori. Se trata de una gran mujer que creó un método novedoso para mejorar la educación de los niños. Esta educadora, médica, psiquiatra, filósofa y feminista buscó sacar a flote el potencial de los niños. Creía que la educación sin el castigo forma un ambiente diferente para que los niños tengan una formación más humana. Así, todos los niños podrían desarrollar sus habilidades de forma individual guiados por profesionales. Una de las grandes ideas de María fue el frasco de la calma.

¿Qué es el frasco de la calma?

El frasco de la calma es solo un frasco de plástico, lleno de agua, pegamento y diamantina. Este será el juguete perfecto de un niño cuando tenga una rabieta. Solo tienes que pasarle el frasco para que lo agite, lo vea y comience a calmarse. Poco a poco el niño se calmará, enfocando su atención en el frasco. Una forma muy sencilla de calmar a cualquier chiquito que esté en medio de una rabieta es darle su frasco de la calma. Sumado al frasco, la mamá puede hablarle de forma tranquila, usar música relajante para complementar el efecto de este juguete.

Es fácil hacer uno en casa de diferentes colores o del color favorito de tu hija o hijo. Incluye estrellas u otras figuras. Este frasco también puede servir para relajarlos antes de ir a la cama. Recuerda que los niños son super visuales, mientras más llamativo sea el frasco, mucho mejor.

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