Dejé de maquillarme una semana y esto fue lo que sucedió

Nunca he sido de las chicas que utilizan smokey eyes para salir, pero sí me gusta llevar labial y tener unas pestañas de impacto. Por eso, todas las mañanas procuraba maquillarme aunque fuera un poco. En consecuencia me acostumbré a verme siempre maquillada, y cuando no lo hacía, me veía un poco decaída. No me importaba llegar un poco tarde a donde tuviera que ir mientras estuviera maquillada, hasta que por casualidad tuve que pasar una semana sin maquillarme y esto fue lo que sucedió.

Todo comenzó cuando perdí mi cosmetiquera

Era un viernes por la noche y decidí salir con mis amigas como acostumbro. No obstante, todas llegaríamos a la casa de una de ellas para arreglarnos. Por tanto, llevé mi neceser conmigo y en el iban todos mis productos de maquillaje. Ya en casa de mi amiga nos arreglamos e incluso compartimos algunos hacks de maquillaje y consejos en cuanto a lo que íbamos a utilizar esa noche. Hasta ese momento todo iba bien, pero olvidé la cosmetiquera en casa de mi amiga.

El primer día fue el peor de todos

Durante el fin de semana no abrí mi bolsa y tampoco me preocupé por maquillarme. Fue hasta el lunes por la mañana, cuando me alistaba para ir al trabajo, que me percaté de que faltaba mi neceser de maquillaje. Me volví loca, pues no tenía nada para arreglar mi rostro. Lo único que había en mi casa era un poco de corrector. Así que lo apliqué y me fui corriendo al trabajo. Durante todo el camino me sentí rara y pensé que todos me miraban extrañados. Incluso pensé que en el trabajo me preguntarían si estaba enferma. Sin embargo, no pasó nada de eso. Es más, creo que nadie lo notó. Sólo yo estaba nerviosa y ansiosa, es más hasta me sentía un poco fea.

Durante el segundo y tercer día comencé a tranquilizarme

Al segundo día tenía una cita importante después del trabajo, y esta muy nerviosa. Por ello una noche antes intenté dormir más temprano y aplicar una mascarilla hidratante antes de dormir. Cuando desperté, mi piel se sentía muy suavecita y se veía mejor. Además, no tenía tantas ojeras, así que sólo apliqué poco corrector. Salí a la calle y me dijeron que me veía más radiante y más joven. Al inicio no entendí por qué, pero me alegró que no notaran mi falta de makeup. Por la noche lavé mi rostro como de costumbre, hice mi rutina facial de noche y me fui a dormir.

Al cuarto día noté cambios en mi piel

Mi piel es de textura grasosa, por lo que siempre batallo con el tema de la limpieza y el brillo. No obstante, durante esos días que dejé de maquillaje mi piel se sentía mejor. El brillo disminuyó y no me salieron granitos. Entonces entendí que los productos que utilizaba tapaban mis poros haciendo que mi piel creará más grasita de lo normal. En consecuencia, exfolié mi cara y le apliqué algunos tratamientos caseros para consentir un poco a mi cutis. Durante el quinto y sexto día permanecí igual y salía  a la calle sin maquillaje, sólo rizaba un poco mis pestañas y listo; incluso me sentía más bonita.

Dejé de maquillarme durante siete días y ahora me siento más segura sin maquillaje

Dejé de maquillarme durante una semana y con ese tiempo tuve para aprender a valorar los pequeños aspectos de mi rostro. También pude observar el daño que la base de maquillaje le estaba haciendo a mi tez. Por ello pienso reducir su uso al mínimo incluso ahora que ya recuperé mi cosmetiquera y puedo volver a maquillarme. Creo que la mejor decisión será seguir aplicando tratamientos , cremas y protector solar para cuidar mi piel. De esa forma se verá radiante sin tener que perder horas aplicando químicos nocivos.

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