Cómo hacer un exfoliante suave para la piel delicada

Seguro ya sabías que para que la piel se mantenga en buenas condiciones es necesario darle cuidados específicos. Cada una de nosotras tiene características en su epidermis que la hacen única. Si de verdad queremos cuidar de ella, es importante tomar eso en cuenta. Por ejemplo, si tienes piel delicada, no puedes usar cualquier exfoliante o crema.

La importancia de la piel

Nos guste o no, la piel es el órgano más extenso del cuerpo. Cubre, casi por completo, nuestro organismo. Hay partes que están más expuestas a todos los agentes nocivos. Por ello, hay que considerar qué sí o qué no puede ayudarnos en su cuidado. Recuerda que se van acumulando en la superficie células muertas. A ellas hay que añadir la contaminación ambiental y las bacterias. Para que tu piel no sufra las consecuencias, aprende cómo hacer tus propios exfoliantes. Lo mejor de estas recetas es que son hechas con ingredientes naturales y puedes prepararlas sin gastar una fortuna.

Las mejores mascarillas para la piel delicada

  • Arcilla verde. Este ingrediente es fantástico para la piel delicada por su suavidad. Elimina la capa superficial de la epidermis. Gracias a sus efectos depurativos, regeneradores y cicatrizantes, será tu mejor aliada. Solo mezcla una cucharada de arcilla verde en polvo con una cucharada de agua o aceite de oliva. Aplica la pasta en las zonas que quieres exfoliar. Deja que actúe por 10 minutos y luego enjuaga con agua tibia.
  • Avena. Funciona perfecto sin importar el tipo de piel que tienes. Mezcla avena en polvo con un poco de agua hasta lograr una masa espesa. Aplica con movimientos circulares y deja que repose por 15 minutos.
  • Sal del Himalaya. Ayuda sin importar el tipo de piel que tengas. De preferencia aplícala por la noche. Revuelve un poco de sal con una cucharadita de aceite de oliva. Aplica con movimientos suaves y deja que repose por 5 minutos. Lava bien tu piel.

Una opción para el cuerpo

  • Plátano y azúcar. El plátano ayuda a remover las capas de piel muerta e hidrata los tejidos, regenerando las heridas o cicatrices. Machaca un huevo maduro y añade una cucharada y media de azúcar. Añade un cuarto de cucharada de extracto de vainilla. Esta mascarilla sólo sirve para el cuerpo, no para la cara. Retira con agua tibia.

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