Cómo cortarle el cabello a tu bebé y no morir en el intento

Uno de los mayores temores de las mamás (y de sus bebés) es ir a la peluquería. Esta solo debería ser una cosa más que hacer en la rutina; sin embargo, a veces se convierte en un martirio. Aquí te dejo algunos consejos para cortarle el cabello a tu bebé y no morir en el intento.

Considera su edad

Algo muy importante para cortarle el cabello exitosamente a tu bebé es que consideres su edad y desarrollo. Que tu hijo pueda sostener su cabeza es esencial. Es mejor si incluso ya se mantiene sentado sin apoyo. Los expertos indican que, por lo regular, entre los 8 y 12 meses la columna vertebral de los bebés es lo suficientemente fuerte como para aguantar su cuerpo. Algunos nacen con mucho cabello y eso les ocasiona exceso de calor, pero no te precipites.

¿Despierto o dormido?

Muchas veces he visto como los padres prefieren llevar a sus bebés dormidos a cortarles el cabello. Esto en ocasiones puede ser una buena decisión, pero no siempre. Lo primero es que conozcas a tu bebé. Si tiene un sueño realmente profundo y pesado, de esos de los que no despertará por nada del mundo, podrías considerarlo. Por el contrario, si tu hijo se despierta fácilmente lo único que vas a conseguir es que al menor ruido abra los ojos y se asuste. Ponte en su lugar, imagina que de pronto despiertas porque una persona desconocida tiene un artefacto raro en las manos y te “ataca”. Además, el trabajo para el estilista será aún más complicado porque tendrá que ser extremadamente cuidadoso. Lo que te recomiendo es que lo lleves bien despierto para que sepa exactamente dónde está y a qué va.

No le provoques miedo

A veces las mamás se angustian demasiado por que sus hijos no lloren o se asusten cuando tienen sus primeras visitas con el peluquero. Es claro que cortarse el cabello es algo completamente novedoso para tu hijo, pero evita que lo perciba como algo malo. En muchos casos los niños pequeños lloran por culpa de sus padres. Cuando le avisas que irán a la estética y le adviertes que no llore, enciendes en él un foco rojo y provocas que se pregunte: “¿Por qué tendría que llorar?”. Para cuando crucen la puerta del lugar él ya estará predispuesto y lamentablemente no importará qué tanto cuidado o experiencia tenga el profesional o qué tantos premios le dé. Lo mejor siempre es explicarle qué, con qué y para qué lo harán, y motivarlo diciéndole que el resultado lo beneficiará.

¿Qué ropa ponerle?

Este detalle casi siempre se les olvida a los papás cuando llevan a su hijo pequeño (y no tanto) a cortarle el cabello. Es recomendable que destines prendas especialmente para esa ocasión, porque muchas veces no es posible retirar los diminutos cabellos que caen. Casi toda la ropa para bebés es de algodón y esta fibra jamás volverá a ser la misma. Procura llevar un cambio de ropa para ponerle después. La picazón prolongada puede lastimar e irritar su piel sensible (y tus oídos también).

No lo alimentes mientras le hacen el corte

En su afán de mantener distraído o calmado al pequeño cuando intentan cortarle el cabello, los padres le dan dulces. Esta no es una buena idea. En primer lugar porque el cabello recién cortado caerá sobre sus alimentos y no querrás que se lo coma. Además, el exceso de saliva que producirá también será un problema. Darle algo de comer a tu bebé será un obstáculo para el estilista.

¿Lista para llevar a tu bebé a la estética?


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