Tu ciclo menstrual también tiene efectos en tu piel

El ciclo menstrual es algo con lo que debes aprender a vivir, pues convivirás con él por más tiempo del que imaginas. Aunque no lo creas, éste tiene efectos en tu piel, haciéndola lucir despampanante o lo contrario.

El ciclo menstrual es algo más que eso

Además de que el ciclo provoca sangrado mes con mes, también es responsable de otros efectos en tu cuerpo. Los cólicos, los antojos, cambios de humor y el acné también están incluidos. Lo malo es que los efectos que el periodo tiene en tu piel no duran una semana. Estos determinan cómo se ve tu piel semana por semana, debido al trabajo de las hormonas.

¡Hormonas culpables!

Las hormonas culpables son el estrógeno y la progesterona. Suben y bajan durante el mes, alterando las funciones de tu organismo. En la primera mitad del ciclo menstrual, el estrógeno predomina, ayudando a que tu cuerpo se prepare para un embarazo. Después, empieza a actuar la progesterona en la segunda mitad del ciclo. Ésta ayuda a mantener el tejido de tu útero en caso de que se desarrolle un embrión. Cualquiera de las dos hormonas afectará la vista de tu piel, haciendo que en ocasiones la sientas grasosa y otras reseca.

Semana 1

 La menstruación marca el primer día del ciclo menstrual y es cuando lidias con el sangrado y los cólicos. En esos días notas que, si tenías granitos, desaparecen como por obra de magia. Esto se debe a que la piel se desinflama y pierde grasa gracias a que la progesterona disminuye. Ahora, en su lugar, suben los niveles de estrógeno. Comenzarás a notar tu piel más seca de lo normal.

Semana 2

Tu periodo ha terminado y tu cuerpo se prepara nuevamente para embarazarse. En tu ovario madura un óvulo, además de que empieza a crecer el tejido del útero para soportar un embrión. Los niveles de estrógeno aumentan neutralizando los efectos de la progesterona y la testosterona. Estas dos hormonas contribuyen a la aparición del acné. Los poros de tu rostro se ven más grandes de lo normal, pero tu piel lucirá increíble.

Semana 3

Tu organismo se ha preparado y está listo para incubar un bebé. Te sientes excitada, tus mejillas se ven rosadas y el estrógeno disminuye para que empiece a funcionar la progesterona. La progesterona hace que tu piel se inflame y los poros se compriman. Se crea la acumulación de sebo y aparecen barros y acné. Así que el astringente es el mejor aliado para tu piel.

Semana 4

El síndrome premenstrual se presenta. Durante la ovulación, el exceso de sebo se acumula en los poros, combinándose con células muertas y bacterias. La piel se verá inflamada y sensible. Los niveles de cortisol, testosterona y progesterona se elevan haciendo que te sientas más estresada. El estrés contribuye al acné, así que debes tener más higiene en tu piel.

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