¿Qué harías sin espejo durante una semana, te atreves a probar?

¿Sabías que, en promedio, una mujer ve su reflejo seis veces al día y nueve de cada diez mujeres odian cómo se ven en el espejo? Los espejos son una bendición o una maldición, según la actividad que estés desarrollando. Probé no tocar ni verme a un espejo por siete días para ver qué tanto poder tienen los mismo sobre mi vida. ¿Te animarías a dejar de usar el espejo por una semana?

La preparación para el reto

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Primero que nada tuve que eliminar de mi bolso el único espejo que llevo a todos lados. Pero no solo eso, tuve que poner mantas sobre los espejos de mi casa. Haciendo esto una noche de domingo, me di cuenta de que los espejos no son el único reflejo que tenemos en el día a día. De hecho, la computadora, la tele, las ventanas e, incluso, la pantalla del celular suelen ser reflectores perfectos en los que puedes aumentar el número de veces que te ves al día. Después de esta preparación comencé mi semana descubriendo algunas cosas…

Maquillarse es riesgoso

Ya antes había intentado maquillarme sin espejo. Al decir verdad, yo estoy acostumbrada a hacerlo, aunque no es lo más recomendable. Tuve que omitir el delineador, pues me di cuenta de qué tan peligroso es delinearte sin un espejo. Ahora bien, también pasé del blush, pues salir a la calle con una mancha roja en mi pómulo no es lo más atractivo del mundo. Maquillarse sin espejo es toda una hazaña. Si nunca lo has intentado puedes hacerlo por simple curiosidad.

Los espejos son más que vanidad

 

Afortunadamente, la semana que hice este reto no tuve que manejar a ningún lugar. De lo contrario hubiera tenido que desistir. Los espejos son super necesarios cuando vas manejando. Alguna vez llegué a manejar con solo un espejo y fue terrible. En realidad, son tu campo de visión en el tráfico, y en una Ciudad como México no puedes manejar sin apoyarte en ellos, a menos que quieras morir.

 

Vestirte sin espejo

 

Debo admitir que no soy una mujer que pase mucho tiempo frente al espejo. Me encanta combinar prendas al vestir, pero no saber cómo te ves puede ser una gran fuente de inseguridad aunque no tengas mirror obsessed. Al parecer, no tener un espejo que delate todos tus defectos es aún peor que tenerlo. Finalmente, ¿cuántas veces te ves al espejo durante el día para asegurarte de que todo esté en su lugar?

 

Lo más sorprendente

 

Quizás la parte más sorprendente de mi experimento fue ir al gimnasio y evitar la cantidad infame de espejos que hay ahí. ¿Sabes?, incluso frente a la alberca hay un espejo enorme. En realidad, hacer ejercicio sin observarte te hace mucho más consciente de los movimientos. Además, es una forma muy curiosa de reconocer el movimiento y fortaleza de tus músculos. De hecho, tienes que prestar mucha más atención a tus propios estímulos, pues no tienes otra forma de asegurarte de hacer bien el ejercicio.

Finalmente, creo que son más de seis veces las que hombres y mujeres nos vemos en el espejo. Es impresionante la cantidad de veces que necesitamos el feedback de cómo nos vemos. Incluso de cómo nos vemos haciendo las cosas. En una sociedad donde la imagen lo es todo, vivir sin un espejo puede ser terrorífico. Pese a los inconvenientes fue un excelente experimento, divertido e interesante. ¿Te atreves a intentarlo?

 

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