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El sueño es más importante de lo que creía y lo aprendí a la mala, poniendo en riesgo mi salud

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Sin saberlo, por mucho tiempo estuve poniendo en riesgo mi salud. Apenas lo supe y no me quedó de otra que hacer algo al respecto, pues lo que más me interesa es vivir. Lo más curioso es que esto que me pasó a mí, le ocurre a muchas personas. Más personas de las que podamos imaginar se ven afectadas por esta situación tan común. ¿Quieres saber de qué se trata?

Rutina de sueño

Desde que somos pequeños, nos imponen una rutina de sueño. Al menos así debería de ser, sobre todo en la infancia, pues mucho dependerá nuestro bienestar de las horas que durmamos. Casi todas las mamás nos acostumbraron a dormir temprano para cubrir nuestras ocho horas de cada día. Las luces se apagan y todo queda en silencio para que podamos caer en los brazos de Morfeo. Conforme vamos creciendo, diversos factores van alterando esa situación.

Ya no soy pequeña

A veces por cuestiones escolares y otras por diversión, la rutina de sueño se altera. Desde la secundaria y hasta la universidad, había veces en las que teníamos que desvelarnos para acabar los deberes. Al mismo tiempo, comenzábamos a salir más con amigos y queríamos estar hasta altas horas de la noche en la calle, nos sentíamos grandes. Lo malo es que no sabía que estaba poniendo en riesgo mi salud.

No debo subestimar mis horas de sueño

Tuve que acudir al médico porque empezaba a tener muchas complicaciones en mi vida. Quedé sorprendida cuando me dijo que mucha parte del problema era debido a que no dormía lo suficiente, estaba poniendo en riesgo mi salud. El médico me explicó que perder sólo media hora de sueño, tenía consecuencias malas a largo plazo en mi organismo.

Peso y metabolismo

No dormir lo suficiente tenía una mala reacción en mi organismo, pues los principales afectados eran mi peso y metabolismo. Además, era un hecho que no cubrir las horas necesarias me hacía sentir más irritable. Sin percatarme había estado subiendo de peso y no entendía por qué si comía bien. El problema es que mi organismo se encontraba desajustado y eso afectaba mi metabolismo.

Manos a la obra

La verdad me preocupé mucho cuando el médico me dijo eso, pues yo no quería que mis problemas empeoraran. Lo malo es que ya tenía tan marcada esa mala rutina de dormir hasta altas horas de la noche. Con mucho esfuerzo puse manos a la obra para contrarrestar un poco esta grave situación. Debo reconocer que al principio costó mucho trabajo. Hubo noches en las que tuve que recurrir a música de relajación para poder dormir. Además, modifiqué mi dieta de modo que ayudara a que mi metabolismo no se alentara. Ahora me siento diferente y platicando de nuevo con el médico me dijo que había actuado a tiempo.

¿Qué hubiera pasado si no lo hubiera hecho?


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