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Las mejores posiciones de yoga para levantar tus pompis

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Si no te gusta ir al gym pero quieres levantar tus pompis, no te preocupes. Hay muchos otros tipos de ejercicio que puedes practicar. Comienza por las mejores posiciones de yoga para levantar tus pompis. No tardarás demasiado en completar esta pequeña serie de ejercicios para tonificar y levantar tus pompis en unas semanas.

Toma tu tapete de yoga, ponte tus leggings más bonitos y vamos a comenzar. Esta rutina se compone de 4 series de 15 repeticiones de cada ejercicio. Puedes descansar un minuto entre cada movimiento. Para elevar la intensidad del mismo puedes hacer más series o bien, utilizar mancuernas ajustables en tus tobillos para aumentar el impacto del ejercicio.

Eleva tu pierna

Para empezar, con las palmas de tus manos apoyadas sobre el piso a la altura de tus hombros y las rodillas a la altura de tu cadera, guía una de tus piernas hacia tu pecho al mismo tiempo que tu cabeza. Sube la pierna lo más alto y levanta la cabeza para mirar al frente. Ahora, repite el movimiento con la otra pierna manteniendo el abdomen contraído y la espalda sin encorvarla demasiado.

Elevaciones cortitas

En la misma posición inicial del ejercicio anterior, solo tendrás que subir una pierna y hacer movimientos pequeños y repetitivos sin doblar los codos. Mantén la fuerza en el abdomen y los brazos. Finalmente, evita mover la cadera de más, el movimiento es pequeño y muy conciso. Esta es de las mejores posiciones de yoga para levantar tus pompis.

Movimiento lateral

En la misma posición inicial debes elevar tu pierna derecha de manera lateral hacia afuera y volver cuidando el movimiento de tu cadera. Recuerda que lo único que debe moverse es tu pierna. Mantén la postura con el abdomen contraído y la espalda derechita. Repite este movimiento con la otra pierna procurando que sea constante y lento.

El puente

Colócate boca arriba con tus piernas flexionadas y sujetando tus tobillos para tener un mejor equilibrio. Este ejercicio requiere de mucha flexibilidad. Te sugiero que lo hagas con mucho cuidado. Una vez que tengas las manos en tus tobillos debes de impulsarte hacia arriba suspendiendo tu cadera y apoyándote sobre tu espalda. Mantén la postura por algunos momentos y baja lentamente. Para este ejercicio no es necesario hacer tantas repeticiones, con unas tres veces será más que suficiente.

Finalmente, complemente tu ejercicio con algo de cardio.