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El modo en que actúas repercute de manera directa en tus hijos

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No cabe duda de que la maternidad es un asunto muy serio que no debe ser tomado a la ligera. Aunque parezca gracioso, el modo en que actúas tiene gran impacto en la forma en que lo harán tus hijos. Soy mamá de una pequeña de cuatro años y estoy bastante consternada por el modo en el que los niños se desenvuelven actualmente.

Los valores, ¿dónde quedaron?

Estamos en una sociedad cambiante que cada día se acerca más a un modo de vida inteligente. No dudo de que en poco tiempo haya robots que se encarguen de hacer algunos de nuestros trabajos. Esa misma tecnología se ha encargado de ser la nueva niñera de muchos de nuestros niños. Estamos tan ocupados trabajando o pendientes de lo que pasa en las redes sociales que nos olvidamos de ellos. Mejor dicho, le pedimos a la tecnología que se haga cargo de nuestros hijos. Los valores han quedado de lado, pues eso nos corresponde a nosotros como padres de familia.

Gran impacto nocivo

Hace poco tuve que ir a una reunión en la escuela de mi hija, convocada por el área de psicología. En ella, las docentes y especialistas nos hicieron saber la preocupación que tienen por el comportamiento de los niños. Comentan que los niños, como seres inocentes que son, comentan todo lo que pasa en su entorno. Muchas veces nosotros actuamos de manera instintiva, sin pensar que todo lo que hacemos sea bueno o malo, es observado y aprendido por nuestros pequeños.

Cómo es el modo en que actúas

Las maestras nos pusieron un video muy interesante para hacernos meditar y recapacitar sobre nuestro modo de ser. Parece mentira, pero en verdad, el modo en que actúas repercute de una manera impresionante en tus hijos. El video muestra a los padres de diferentes formas: tirando basura en la calle, gritando a otro conductor, golpeando a la mujer. Los niños del video actúan del mismo modo que sus padres, pues son el ejemplo que tienen a seguir.

Se aprende del ejemplo, no de las palabras

Si eres analítica contigo, te darás cuenta de que muchos de los comportamientos de tu pequeño son el reflejo del modo en que actúas. Sea para bien o para mal, somos el punto de partida que ellos tienen para saber cómo desenvolverse en la vida. Con esto que digo, no pretendo que te sientas juzgada. Recuerda que yo también soy mamá y hay cosas que yo hago tal vez mal y no me gustaría que mi hija las hiciera. Esto tiene como finalidad que te evalúes, para que cambies lo que no te gustaría que tu hijo imitara de ti.

Cantidad o calidad

A veces tenemos la idea errónea de que para que el tiempo con nuestros hijos sea valioso, debe ser mucho. No es así, pues las cuestiones de la vida, como el trabajo, lo impiden. Más bien se trata de que el tiempo que pasemos con ellos sea realmente significativo. Deben ser momentos en los que te enfoques por completo en tu hijo. Deja de lado todo lo demás, entiendo que tienes que hacer de comer, ir a trabajar o quieres descansar. Créeme, no te cuesta nada tomar una hora cada día para jugar y platicar con tu hijo. A la larga lo agradecerás, en vez de lamentarte porque tu hijo no se acerca a ti.