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Cómo mejoré la relación con mis hermanos

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Tus hermanos pueden ser tus mejores aliados o tus peores enemigos. Yo tengo dos uno más grande que yo y otro más chico. Si de por sí ya es difícil ser la única mujer, ser la de en medio no mejoró la situación. En este sentido nuestra relación ha cambiado con el paso de los años y ha habido de todo. Desde las clásicas peleas por atención, a la camaradería hasta el ignorarnos por completo. Creo que todos pasamos por esta etapa, pero es necesario limar asperezas de la mejor forma.  ¿Qué cómo mejoré mi relación con mis hermanos? Pues no fue tan difícil, te cuento.

Cuando éramos niños, todo era armonía

Al inicio sólo éramos mi hermano mayor y yo que compartíamos todo. Durante esta etapa  solíamos hacer toda clase de travesuras juntos. Nuestra camaradería era tal que compartíamos los castigos. Así mismo, mis padres tenían más tiempo para cuidarnos a ambos y, siendo honesta, como yo era la pequeña tenía un poquito más de atención. Esto cambió cuando mi hermanito nació. Mi universo pasó de ser heliocéntrico a girar en torno a mi hermanito. Incluso mi hermano estaba muy emocionado y yo muy celosa. No obstante, con el paso del tiempo mi hermanito también se convirtió en mi cómplice. En consecuencia los tres éramos inseparables hasta que…

La adolescencia sí es una etapa difícil

Mi hermano mayor y yo entramos a la adolescencia y ya no hubo retorno. Al inicio nos llevábamos bien, pues salíamos con el mismo grupo de amigos. Pero cada uno estaba formando su personalidad, en consecuencia, las cosas no siempre iban bien. Seguíamos compartiendo gustos musicales, de ánime e incluso de comida, pero aún así no lográbamos cruzar dos palabras sin pelear. Mi hermanito resintió todo ello porque ya no jugábamos los tres juntos sino por separado. La verdad es que está situación permaneció hasta que ambos entramos a la preparatoria y mi hermanito a la secundaria.

La ausencia pone todo en perspectiva

 Las cosas se relajaron muchísimo cuando mi hermano y yo entramos a la preparatoria. Todo sucedió porque compartíamos algunas clases y cursos extra. Fue en ese momento en que nos conectamos más que antes, compartíamos música, libros, películas, casi todo. Esa camaradería se extendió hasta mi hermanito con quien salíamos a diferentes eventos y exposiciones, tratábamos de estar siempre para el otro y ser lo más honestos posible. No obstante, todo terminó cuando mi hermano se fue a otro estado para estudiar su carrera.  De repente nos quedamos mi hermanito y yo solos y con una gran ausencia. La relación con mi hermanito se fortaleció muchísimo pues ahora sólo nos teníamos el uno al otro, también tratábamos de estar en contacto con mi hermano. Durante este tiempo aprendí ciertas reglas de convivencia que tal vez te sean útiles.

¿Cómo mejoré la relación con mis hermanos?

  • Siempre respeté su privacidad pues aunque me contaban todo, habían cosas que eran parte de su intimidad.
  • Ninguno de nosotros intentó sobreproteger al otro, entendimos que había etapas que cada uno tenía que vivir.
  • Jamás nos hemos entrometido en la relación de alguno.
  • Siempre nos hablamos con respeto.
  • Nunca nos juzgamos o criticamos, pero sí éramos honestos cuando alguno cometía un error.

Esos son los hábitos que siempre nos han mantenido unidos, hasta ahora nos seguimos llevando bien, aunque como en todas las familias a veces hay pequeños altercados, lo importante es resolverlos. Tú ¿cómo te llevas con tus hermanos?


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