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La triste realidad de ser un sinkie en una sociedad donde apenas alcanza para lo básico

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No hay duda de que las condiciones de vida cada vez están peor. Principalmente para las generaciones más jóvenes. Si lo analizamos de manera profunda, los trabajos cada vez son más malos y realmente no funcionan del modo que deberían en la vida de una persona. Debido a eso puedo decir que me considero una sinkie, y tal parece que no soy la única que está en esa situación, te cuento por qué.

Las ganancias no son para ti

Los trabajos siempre se han encargado de que el único que reciba el mayor beneficio sea el dueño o líder. De ahí en fuera, todos los demás son desechables. Por esa misma razón, los salarios que ofrecen no son la gran cosa y en la mayoría de casos sólo sirven para cubrir las necesidades básicas. Sin embargo, ¿qué pasa si quieres formar una familia? ¿Puedes sostener tus necesidades y las de otros con el salario que tienes? Al parecer no es así…

¿Qué significa sinkie?

El término describe a las parejas jóvenes que trabajan y no tienen hijos. Esto ocurre porque aun juntando sus salarios apenas les alcanza para a ellos para vivir. Si desean tener hijos no les alcanza para mantenerlos y darles una vida “decente”. La palabra viene del anglicismo single income, no kids (ingreso único, sin hijos). Hace referencia al término dinkies (parejas que ganaban el doble de ingresos, pero no quieren hijos).

Peores condiciones

El término se ha adoptado debido a la preocupante situación en la que se encuentra la generación joven actual. La aparición de sinkies es una señal grave, pues significa que esta generación está en riesgo de tener las peores condiciones económicamente hablando. Si no se hace algo al respecto, habrá peores condiciones en el ámbito social. Los sinkies puede tener algo en común con los “ninis”. Hablamos de que ambos viven una crisis social, precariedad económica, falta de políticas e inseguridad laboral que suceden en todo el mundo.

¿Independizarte?

Debido a estas condiciones, muchos jóvenes entre 25 y 35 años han optado por permanecer en casa de sus padres. En algunos casos se debe al apego que hay hacia las figuras paternas. Los otros casos podría decirse que se ven afectados por la situación económica. Al no contar con las mismas condiciones de vida que los padres, apenas alcanza para lo básico. El problema está en que se tiene que gastar día con día en el transporte público para desplazarse de la casa al trabajo y viceversa. Hay jóvenes que ayudan a los gastos del hogar, pero el impacto económico no es el mismo a cuando se vive solo.

A estas alturas más bien debemos preguntarnos si económicamente podemos tener hijos. Debemos tener en cuenta la realidad en la que estamos.


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