Quantcast

Cómo decir que sí a todo puede traerte graves consecuencias

Por  |  0 Comments

¿Alguna vez le has dicho que sí a algo o a alguien sin pensar en las consecuencias? Yo sí, y aunque en algunas ocasiones las cosas no salieron del todo mal, en otras los problemas se convirtieron en una pesadilla. Decir que sí es una opción. Tenemos el gran y hermoso derecho a decir que no; lamentablemente en algunas ocasiones se nos olvida.

Decir que sí a todo

Decir que no siempre ha sido un problema para mí. Cuando era más joven sufrí bastante pues solía decir que sí a todo. Es así como comencé a fumar. En realidad no era algo que llamará mi atención. Sin embargo, terminé aceptando la invitación de mi grupo de amigos, por pena a decirles que no. Así comencé este terrible hábito y aunque hoy en día ya no fumo, siempre me arrepentiré de haberlo tenido cuando joven.

Cuando le dices que sí a alguien que no te gusta

Por si fuera poco, también llegué a decir que sí a varias relaciones amorosas que, evidentemente, no tenían futuro. Lo peor de todo es que siempre terminaba haciendo lo que en un principio no quería. Tardé mucho en comprender que era mejor decirle “no” al chico ilusionado y lastimarlo en ese momento, a andar con él y terminar rompiéndole aún más el corazón. Decir que sí a alguien que no te gusta es solo engañarte a ti misma. Si bien las cosas pueden mejorar, en la mayoría de los casos estas relaciones suelen terminar en un drama innecesario. La consecuencia no solo queda en el corazón destrozado del chico, sino en tu imagen. Finalmente, te tachan como la mala que solo lo engañó.

Pensando a futuro

Claro que si lo vemos en perspectiva no hay peores sí que los que damos estando fuera de nuestros cinco sentidos. Cuando hay alcohol o depresión involucrados se dan las peores decisiones. No hace mucho platicaba con algunas amigas al respecto. Se nos hace muy fácil decir que sí a manejar con tres copas, llegar a la cama con el chico que acabas de conocer o a tomar con personas que acabas de conocer. En esos momentos el futuro no importa y las decisiones que se tomen bajo el efecto del alcohol, podrían destrozar tu vida y la de los demás.

Las consecuencias sí se dan en solo una noche

Las consecuencias de una noche sin pensar se dan en cuestión de horas. He conocido a muchas chicas arrepentidísimas de la noche de copas en la que amanecieron con quién sabe quién en Dios sabe dónde. El embarazo es lo de menos, las enfermedades de transmisión sexual son terribles y algunas no tienen cura. Te pones en peligro sin ser consciente de ello.

¿Cómo dejar de decir que sí a todo?

Tras esta pequeña reflexión de cómo aceptas la copa extra me vino una gran pregunta. ¿Cómo evitar que esto siga pasando? Pues conforme pasa el tiempo las consecuencias se van haciendo más duras. Así que encontré algunas respuestas después investigar sobre el tema. Si eres de las que le dice que sí a todo, espero que tomes estos puntos en consideración antes de darle el siguiente sí.

  • Siempre que vayas a decir que sí a algo que no te convence por completo, piensa cómo te vas a sentir con esa decisión en tres años. Esto puede aplicar a algo tan básico como hacerte un tatuaje o probar algo nuevo.
  • Pregúntate qué es lo que te mueve a aceptar. Presión social, plan de vida o solo por ganas de hacerlo, pueden ser las respuestas, y quizá no lo valen.
  • Si es una cuestión de dejar un trabajo o aceptar una propuesta importante, haz una lista de pros y contras, así la decisión que tomes tendrá un poco más de perspectiva.
  • Cuando estás animándote a hacer algo bajo los efectos del alcohol, ten presente que no solo será un suceso de una noche. De hecho, es una marca que se quedará el resto de tu vida contigo.


Este video te puede gustar