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Cómo saber si puedo tener o no un perro; ¡te cuento!

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Pareciera que tomar la decisión de tener o no un perro es sencilla, nada del otro mundo. Comprar o adoptar un perro no es como comprar zapatos que si no te gustan los cambias y usas otros para sentirte cómoda. Un perro, así como cualquier otro animal, es un ser vivo que requiere muchas atenciones para estar saludable y feliz. Creemos que llevar un animalito a casa es sencillo. Nos dejamos guiar por el encanto, pero una decisión como esta requiere ser analizada. Una mascota se concierte en un miembro de la familia que necesita amor, comprensión, dedicación y alimento.

Tiempo y dinero

En uno de mis tantos cumpleaños, mis papás decidieron regalarme un perro. Ese día estaba tan, pero tan feliz por la noticia, que no me lo creía. Mis papás accedieron porque sabían que me volvería más responsable y porque me mantendría lejos de las depresiones. Cuando me dieron la noticia, inmediatamente me llevaron a verlo. Resulta que apenas llevaba pocas semanas de nacido, aún cabía en mi mano. Conocí a la madre y hermanos de mi perro, estaba muy feliz, tuve la oportunidad de elegir si sería hembra o macho. Creí que era conveniente hembra, ¡ya estaba apartada! Mientras crecía, estuve yendo a ver a mi perra por dos meses. Llevaba alimento, juguetes y cobijas para los demás perros. En el tiempo que iba y venía, me di cuenta de que un perro requería de tiempo,
atenciones y el dueño de mucho dinero.

Merecen respeto

Saber si puedes tener o un perro es fácil. Simplemente pregúntate si tienes tiempo y espacio para él y dinero para mantenerlo. Al ser un miembro más de familia requiere su propio espacio, juguetes y comida, más atención médica. De momento, mis padres no lo pensaron, pero cuando la perrita llegó a casa, todo cambió. Nuestras salidas disminuyeron, gastábamos mucho dinero en alimento, mi paciencia no era mucha y en vez de estar feliz, me la pasaba triste porque la perrita no dejaba de llorar durante las noches. La perra pasó dos meses conmigo, pero ni ella ni yo nos adaptamos. Además, mi trabajo no me daba tiempo para atenderla. Mis padres veían por ella pues yo solo llegaba a dormir y nada más.

Sentido común

Un perro es una gran responsabilidad. No es justo que por un capricho se tenga y una vez terminando la emoción se olviden del animal y lo abandonen. Cualquier animal merece respeto. Se debe enseñar y tener conciencia de que los animales no son objetos desechables, que se pueden cambiar o sustituir rápidamente. Después de darme cuenta de que no tenía el tiempo suficiente para mi can, decidí devolverla al lugar donde la adopté para que le encontraran a una familia que sí pudiera hacerse cargo de ella.


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