Quantcast

Teñirme el cabello con un tinte fantasía, así fue mi experiencia

Por  |  0 Comments

Desde que los tonos fantasía se convirtieron en un boom, todas alguna vez hemos deseado teñirnos el cabello de un color super atrevido. Aunque, admítelo, porque a mí también me pasó, te da miedo arruinar tu cabello. Teñir el cabello con un tinte fantasía no es cualquier cosa. Primero que nada, es una nueva forma de expresar tu personalidad y segundo, según tu tipo de cabello puede que requieras muchos tratamientos. Yo tengo mucho que decir acerca de este pequeño experimento. Así fue mi experiencia y te la quiero contar paso a paso.

Cómo elegí el tono

Desde hace muchísimo tiempo, y con eso me refiero a hace unos 4 años, tenía la idea de pintar mi cabello de morado. Aunque claro, con tantas ideas en Pinterest y las nuevas tendencias capilares esta idea fue cambiando un poco. Yo te recomiendo que busques muchísima inspiración en fotos, pero enfócate en aquellas en las que las chicas sean de tu mismo tono de piel. Por ejemplo, yo soy morena clara y he visto muchísimas fotos donde la chica es más blanca como la leche. El tono pastel contrasta de distinta manera a las pieles blancas y oscuras, siempre toma eso en cuenta. Así te darás una idea de cómo se verá tu tono fantasía. Por otra parte, puedes inspirarte en los maquillajes que hacen un match perfecto con el tono que quieres. En fin, me decidí por un lila, pero no sabía lo que pasaría a continuación.

Lo que necesitas

En mi caso como tengo muchísimo cabello, por lo que utilicé dos cajas de tinte. La verdad creo que es mejor que compres dos por si acaso, pero si tienes el cabello muy largo entonces con unas tres será suficiente. También polvo decolorante y un revelador en crema de 40 volúmenes. Se supone que el de 40 decolora tu cabello al máximo grado.

Lo hice en casa

He teñido mi cabello muchas veces pero de tintes permanentes y tonos muy discretos. Nada grave para que maltrate mi cabello o tenga la necesidad de cortarlo. Así que me arriesgué a teñírmelo en casa con ayuda de una amiga que tiene bastante experiencia en tintes normales y de fantasía. Compramos los productos en una tienda especializada en artículos de belleza y tintes. Sí, fue una opción más económica y más relajante porque todo sucedió en la tranquilidad de mi casa. No sé si a ustedes les ha pasado, pero a mí me incomoda tener la cabeza chupada con muchos aluminios y que la gente me miré raro por eso. Sí, en un salón de belleza se ve de todo, pero a mí no me agrada, prefiero que sea un look más privado.

El peor error

Tengo la suerte que mi cabello resiste mucho los daños del tinte. Solo una vez se me dañó terriblemente cuando lo decoloré y eso fue cuando lo hice por primera vez, con mi cabello virgen. En esta ocasión, decoloré mi cabello hasta que llegó a un tono rubio amarillo. Lo tenía castaño oscuro y la diferencia era enorme; sin embargo, no era lo suficiente para que el tono lila se adhiriera. Resulta que si quieres aplicar un tono pastel, debes tener el cabello casi blanco; ahora que lo escribo, tiene mucho sentido. Así que nuestro error fue gastar dos botes de tinte en vano pues solo matizó mi cabello más no lo pigmentó.

La solución

¿Qué crees que hicimos mi amiga y yo? Volvimos a comprar otro polvo decolorante y decoloré mi cabello una vez más hasta que llegó a un rubio muy claro pero sin llegar al blanco. Lo que cambió ahora fue que no quise arriesgarme a desperdiciar otro tinte. Así que elegí un tono más oscuro que sí pigmentaría mi tono rubio actual. Una mezcla entre fucsia y rosa. Fue al menos una hora de espera entre la decoloración y la aplicación. Por suerte, mi cabello no se maltrató en lo absoluto en ambas decoloraciones. No te puedo recomendar lo mismo porque si conozco chicas que su cabello se vuelve como chicloso al teñirlo. En mi caso no fue así, pero creo que corrí con suerte. Se los juro, estaba super impaciente de ver el resultado final y claro, muchísimos nervios corrían en mí.

El resultado final

¡Cabello rosa! No fue un rosa pastel, fue un rosa entre magenta, con fucsia y anaranjado, pero ¡me encantó! O sea, mi cabello es un rosa oscuro de las raíces y termina con unas puntas más claras en color rosado. Como un tipo degradado que salió por sí mismo, pero me fascinó. Mis consejos ahora que he vivido esta experiencia es que si quieres un tono pastel sí acudas con un profesional. Los tonos rubios medio oscuros y claros son aptos para tonos fantasía más fuertes. Cómo por ejemplo rosa oscuro, rojo, turquesa, azul marino, azul eléctrico, verde bandera, amarillo eléctrico y morado. Por último, un consejo muy motivacional: ¡no tengas miedo! Solo se vive una vez y el cabello no se te va a caer por intentarlo una vez y ya.